Fran Lugo
Ciudad de México abre un nuevo capítulo para el desarrollo inmobiliario centrado en el bienestar
El lanzamiento de Founders Circle marca el inicio de una conversación estratégica que ya mueve capital, diseño y visión en Latinoamérica

Ciudad de México — En un entorno donde el bienestar ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un criterio de inversión, la capital mexicana fue escenario de un movimiento que podría redefinir el futuro del desarrollo inmobiliario en la región.
El pasado 24 de marzo, el Club de Industriales de la Ciudad de México reunió a líderes del sector para el lanzamiento de Founders Circle de Global Wellness Real Estate (GWRE), el primer encuentro de alto nivel en México enfocado en articular la conversación sobre el presente y futuro del wellness real estate en Latinoamérica.
No fue un evento más. Fue una señal.
Una industria que ya no es aspiracional
Durante la sesión, conducida por Janera Soerel, líder de LATAM en el International WELL Building Institute, junto con Alfredo Carvajal, CEO de Lonvida Wellness & Longevity y fundador de Alma Hospitality, la conversación se centró en una premisa clara: el bienestar ya está redefiniendo el mercado.
El dato que enmarca esta transformación es contundente. Según el Global Wellness Institute, el mercado global de wellness real estate alcanzó los 584 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegará a 1.1 billones de dólares en 2029, con una tasa de crecimiento anual del 15.2%.
Latinoamérica, lejos de ser un mercado emergente en este contexto, comienza a posicionarse como uno de los territorios con mayor potencial de crecimiento.

El entorno construido como determinante de salud
La conversación partió de una verdad que, aunque conocida, rara vez se traduce en estrategia: las personas pasan cerca del 90% de su tiempo en espacios interiores.
Ese dato, repetido en círculos científicos y de diseño, adquiere aquí una dimensión económica.
El entorno construido, la calidad del aire, la luz, los materiales, la acústica y la experiencia espacial, ya no es solo un elemento de confort. Es un determinante directo de la salud, el bienestar y el desempeño humano.
Y, en consecuencia, del valor de un activo.
La lógica financiera detrás del bienestar
Uno de los puntos más relevantes del encuentro fue la presentación de una estructura financiera concreta.
De acuerdo con el documento base compartido durante la sesión, en un escenario de referencia, con proyectos basados en Brasil, una prima de apenas 0.4% sobre el precio de venta podría cubrir la inversión total en certificación y consultoría asociada a wellness real estate.
La implicación es directa: la inversión en bienestar no solo es viable, sino estratégica.
En un mercado donde la diferenciación es cada vez más compleja, atributos como salud, sostenibilidad y experiencia comienzan a pesar más en la decisión de compra que los elementos tradicionales.

México como mercado ancla
La narrativa regional que se planteó durante el encuentro posiciona a México como un punto de entrada para capital internacional.
Su ubicación geográfica, conectividad, infraestructura hotelera y relación con Estados Unidos lo convierten en un nodo estratégico dentro del ecosistema wellness en expansión.
Sin embargo, el potencial no se limita a un solo país. La conversación incluyó mercados como Panamá, Costa Rica, Brasil, Colombia, Argentina y Chile, todos con condiciones favorables para el desarrollo de proyectos integrados de bienestar.

De conversación a movimiento
El lanzamiento de Founders Circle no se plantea como un evento aislado, sino como una plataforma de conexión.
Su objetivo es claro: articular a desarrolladores, inversionistas, proveedores y líderes de la industria para acelerar proyectos mejor diseñados, mejor integrados y alineados con la salud humana como eje central.
Con el respaldo de compañías como Lutron, Premsol y 3Lotus, el mensaje que emerge es consistente.
El wellness real estate ya no es una narrativa aspiracional. Es una categoría en consolidación.

Una nueva forma de diseñar valor
En la intersección entre hospitalidad, arquitectura, inversión y salud, comienza a tomar forma un nuevo lenguaje.
Uno donde los espacios no solo se habitan, sino que se diseñan para impactar la vida de quienes los ocupan.
México abrió esta conversación.
Ahora, el reto será sostenerla, escalarla y convertirla en proyectos que trasciendan el discurso.
El mercado ya se está moviendo.
La pregunta es quién está listo para diseñar lo que sigue.
